La improvisación no es la mejor recomendación que podemos seguir en la mayoría de los casos, máxime cuando en este mundo nos invitan a planificar, lo que no quiere decir siempre hacer algo sin que lo tengamos previsto o preparado, en fin se trata es de acometer una acción pensando en sus consecuencias entendiendo además que si las circunstancias nos son adversas podemos dar vuelta a esos instantes y hacernos a nuevos y hasta mejores resultados. Lo que quiere decir que en medio de una sociedad que nos motiva continuamente a planificar podemos asumir el reto de degustar de lo que nos esta sucediendo y saliéndonos del molde o lo preparado actuar para enriquecer con esas nuevas motivaciones nuestras coexistencias.

Una perla anónima nos reitera, “no te quedes mirando lo que se rompió mira lo que aun te queda y sigue adelante”.

Cuentan que cuando el afamado violinista llegó a dar uno de sus conciertos estelares, una vez estaba en el escenario y empezaba con su interpretación, una de las cuerdas de su violín se rompió y aunque todos los asistentes esperaron que este se levantara a colocar una nueva cuerda, él continuó con su concierto lo que hizo que este fuera realmente su mejor presentación hasta dicho instante por lo que al final de la misma dejo claro a la prensa que había logrado “sacar nuevos sonidos con las tres cuerdas que le quedaron ya que algunas veces la tarea del artista es descubrir cuanta música puede hacer con lo que aun le queda”.

Una bella forma de comprender que cuando las circunstancias aparentemente no coinciden con nuestras expectativas en vez de sentirnos desafortunados la vida nos esta entregando nuevas y hasta mejores oportunidades para nuestro crecimiento, lo que quiere decir que es válido apropiarnos de todo lo que el día a día nos ofrece.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 4:16, “por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!