Se dice que la tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en ciertos momentos de nuestras existencias y hay quienes los perciben como comunes en la mayoría de las personas. Igualmente se sabe que la alegría y el placer hacen parte de nuestras cotidianidades pero sin embargo hay quienes entienden que esa melancolía puede convertirse en algo patológico, debido a que en algunas ocasiones esos sentimientos momentáneos y pasajeros se van convirtiendo en emociones prolongadas y hasta permanentes. Por ello se considera por parte de algunos expertos que cuando el estado de ánimo de una persona en un determinado momento de su vida sufre de estos padecimientos severos y prolongados en donde la tristeza conlleva a otra serie de síntomas todo ello se relaciona y afecta directamente la capacidad de ese ser para relacionarse con otros por lo que dicha tristeza se convierte en una enfermedad mental, la cual se conoce como depresión.

Una perla extraída de un proverbio árabe nos dice que “quien quiere hacer algo encuentra un medio, mientas quien quiere hacer nada, una excusa”.

Cuentan que cuando le preguntaron al terapeuta el por qué incentivaba a que las personas lloraran este dijo: – se vale estar triste a veces, estar casi que destrozados y rotos debes en cuando, también hasta puede aceptarse el no ser siempre esa persona alegre con la que muchos quieren compartir y estar cerca, es más hasta es válido en algunos momentos el querer no hablar con nadie, el estar solo, el guardar silencio, incluso tiene valor el hecho de dejar que el mismo corazón llore hasta que parezca detenerse, porque en algunos de esos instantes es cuando le encontramos más valor a la vida y a esta humanidad que se nos dio de gratis.

Y es que no podemos pensar que el llanto, la tristeza y hasta la decepción no pueden hacer parte de algunos de nuestros días, lo que no podemos es dejar que esos sentimientos sean los que cogobiernen la mayoría de nuestras existencias y peor aun, que sean en los que más hacemos énfasis.

El texto de textos nos revela en Josué 24:15, “escogeos hoy a quien sirváis, pues yo y mi casa serviremos al Señor”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras….

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!