Poco o nada nos enseñan al respecto de la crisis y los inconvenientes, por el contrario en ocasiones nuestros padres quieren meternos en burbujas en donde ni siquiera nos enfermemos pero la vida por el contrario nos denota que tenemos anticuerpos y que debemos desarrollarlos al exponernos a estos. Lo que quiere decir que cada que nos acontezca una situación de esas que consideramos adversas en vez de lloriquear y esperar que nuestros padres las solucionen debemos asumirlas, enfrentarlas, sacar anticuerpos, mezclarnos con ella para finalmente superarla y tener la vacuna de crecimiento por si esta situación nos quiere volver a agredir. Ningún conflicto por imposible de superar que nos parezca nos puede amilanar a no ser que nosotros se lo permitamos.

Una perla de Rousseau nos comenta: “no hacer el bien es un mal muy grande”.

Cuentan que cuando le preguntaron a la chef una de las grandes enseñanzas de su profesión esta dijo: – veo a diario como el café, el te y el chocolate cuando se colocan en agua caliente, se mezclan con dicho liquido, lo cual nos enseña que la vida cuando nos coloca frente a este tipo de situaciones lo esta haciendo para que saquemos lo mejor de nosotros, al mezclarnos con todo tipo de circunstancias y gracias a dicha crisis logremos poner lo mejor que tenemos en nuestro interior incluso hasta descubrir aquellos sabores que suponíamos no teníamos.

En fin, cada problema saca lo mejor de nosotros y nos ayuda a corregirnos así inicialmente nos dejemos decaer y supongamos que estamos perdiendo nuestra esencia, en el fondo el día a día con sus circunstancias nos ofrece grandes lecciones de crecimiento si así las queremos entender.

El Texto de Textos nos revela en Lamentaciones 3:26, “bueno es esperar en silencio la salvación del Creador”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras….

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!