Contamos con una serie de dones y  habilidades a las que algunas personas rehúsan por enfocarse más en sus debilidades y amenazas, por lo que vale la pena aceptar que debemos responderle al mismo Creador por esos atributos otorgados por Él para que fuésemos útiles a su obra lo que quiere decir el ocuparnos entonces no solo de descubrir estas sino de potencializarlas, lo que también nos debe llevar posteriormente al mejoramiento personal, familiar, grupal y social, ya que estos dones no son para nuestro envanecimiento sino para el beneficio común de nuestras comunidades y por lo tanto para promover un bienestar que es general.

Una perla cotidiana nos recuerda que lo bello de aquello a lo que solo le vemos oscuridad, es que nos llama la atención para buscar la luz”.

Cuentan que en sus cotidianidades el profeta Jonás no quería cumplir con su responsabilidad de anunciar la salvación del Creador a un territorio que como Nínive él consideraba digno de la destrucción, por lo que a través de su experiencia se nos enseña que deberíamos empezar a buscar la belleza en lo que consideramos horrible en pro de encontrarnos con esa misericordia divina que nos acoge a todos y que nos reitera que nuestro amor debe ser llevado a todo lugar pero especialmente a aquellos en donde sabemos que solo prolifera la oscuridad, el odio y la muerte.

Entendiendo que debíamos asumir nuestras responsabilidades de llevar mensajes de vida hemos trasegado en estos 22 años de trabajo en diferentes caminos y hasta búsquedas, pero siempre con la convicción que si tenemos alguna habilidad es simple y llanamente para colocarla al servicio de nuestro Creador y su obra a través de nuestras Cotidianidades.

El Texto de Textos nos revela en Jonás 4:2, “y oró al Creador y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres un Creador clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!