Regularmente nos proponemos alcanzar más cambios en lo que se refiere a nuestra vida exterior que a la interior, por ello uno de nuestros casi cuarenta textos de la Colección editorial Solo para Soñadores La Balanza, fue visionado para entregar a cientos de padres de familia reflexiones al respecto de cómo buscando ser sanos ejemplos para nuestros hijos podemos lograr no solo que ellos tengan un modelo de pensamiento y vida acorde a estos anhelos cristianos sino sobre todo para que nuestras vidas como padres estén llenas de la paz interior y sapiencia necesaria para guiar a las nuevas generaciones mientras nosotros mismos somos reorientados por el mismo Espíritu Santo.

Una perla cotidiana nos insiste en que “cada ser humano tiene esa capacidad para cambiarse a sí mismo si se deja guiar por los preceptos del Creador”.

Cuentan que en sus cotidianidades Abrahán como padre de nuestra Fe nos invita a comprender que ese insumo debe traducirse en buenas obras de obediencia que demuestren que realmente no solo creemos en Él sino que le creemos a Él, lo que nos debe motivar además a construir hogares conforme a esa visión celestial en donde la confianza nuestra no depende tanto de los ingresos que obtengamos a diario ya que estos hacen parte de las provisiones del Creador sino de saber que tenemos la esperanza en Él.

Si estamos buscando cambios permitámonos tener como referente los mandatos divinos y que estos nos sirvan de balanza para poder medir hasta qué punto nos estamos dejando orientar hacia el extremo equivocado.

El Texto de Textos nos revela en Génesis 15:6, “Y creyó al Creador, y le fue contado por justicia”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!