La ciencia nos habla regularmente que somos energía y bajo esa mirada tenemos claro que esta es Luz tal y como no lo expresa el Texto de Textos, lo que nos debería incentivar para llevar esa luminosidad a cientos de personas que desafortunadamente aun viven en tinieblas simplemente porque quieren prolongar y hasta magnificar sus oscuridades, lo que nos invita también como creyentes a ser la lámpara para estas personas gracias a nuestro sano y sabio ejemplo cambien, sin embargo en ocasiones nos olvidamos de ser y dar esa luz y por el contrario parece que nos dedicáramos más a dejar que las oscuridades disfrazadas de resentimientos de los demás empañen nuestros días.

Una perla cotidiana nos da luces para entender que “siempre existe un tiempo preciso para cumplir obedientemente con los mandatos del Creador”.

Cuentan que en sus cotidianidades María como madre de Jesucristo nos deja valiosas enseñanzas a tener en cuenta y a las mujeres un modelo de vida que desafortunadamente cada vez se confunde más producto de una visión de mundo y de vida que poco o nada tiene que ver con los propósitos amorosos del Creador lo que nos invita a la vez a no perder de vista los mandatos divinos y que como María nos llevan a dejar que se haga la voluntad del Creador en nosotros.

En nuestro texto Señora de la colección editorial Solo para Soñadores le hacemos un homenaje a las madres en la búsqueda que comprendamos que no hay mayor honor que el poder traer una criatura al mundo dándola a Luz y además el criar esta conforme a los preceptos y guía del Creador.

El Texto de Textos nos revela en Lucas 1:38, “entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos trasformaremos!