Es importante comprender que el sol nos proporciona una especie de alimento que hace que la vitamina D retroalimente nuestros seres y a la vez garantice nuestras coexistencias. Y aunque hay quienes no entienden de la armonía del universo y menos se explican el por qué este astro ubicado a millones de kilómetros de nosotros requiere de una capa de ozono que nos proteja de algunos de sus rayos, es importante que asimilemos desde esa lógica del sabernos parte del todo en donde el sol no es solo una fuente de luz sino que con sus radiaciones aporta al equilibrio de nuestros seres y vidas. Así que además de broncearnos debemos cuidarnos de algunos de sus rayos y aprovechar todo lo que el nos entrega el sol para con ello agradecerle a la Creación por una vida de la que poco entendemos y menos apreciamos pero que es todo: un don.

Una perla cotidiana de Amado Nervo nos dice que “la mayor parte de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos”.

Cuentan que una cotidianidad una persona fue diagnosticada con deficiencia de vitamina D, así que además de unas capsulas que se debían tomar durante tres meses en las horas de la mañana, el médico recetó el salir al sol para que los rayos de luz solar penetraran en el cuerpo y produjeran una reacción que debía ser por el sistema sanguíneo. Y ante la mirada inquietante el médico concluyó: – sin la luz solar no se asimila ni se fija la vitamina D y es que por lejos que se encuentre la fuente de energía solar, ella es de vital importancia en todos los procesos que acontecen aquí en la tierra y sus habitantes.

Sabiamente la Creación colocó el sol a una distancia y con una intensidad y con unas frecuencias lumínicas tan precisas que sin su participación no podríamos existir. Todo está perfectamente sincronizado y formamos parte de ese todo integral, que nos demuestra que nada es casual sino causal, ya que obedece a un diseño inteligente y maravilloso para sustentar la vida.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 5:19, “porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!