Algunas personas piensan que quienes están obligados a aportarle a sus comunidades son exclusivamente quienes asumen el liderazgo de convertirse en servidores públicos u ostentan cargos similares, sin embargo todos estamos en la constante obligación de dar de lo mejor de nosotros para que nuestras comunidades sean mas justas, equitativas, serviciales, fraternales y armónicas, lo que quiere decir que no solo debemos conocer muy bien nuestros deberes sino a la vez llevar estos al campo de hacer de nuestros derechos unos hábitos de conciencia para con nosotros mismos y los demás.

Una perla cotidiana afirma que “en un mundo dirigido por un Creador omnipotente siempre existirán posibilidades infinitas”.

Cuentan que aunque no es muy reconocida por muchos historiadores la labor de Alfred Bronson el misionero de Minnesota quien en mil ochocientos treinta y siete, él logró con el apoyo de un esclavo al cual tuvo que adquirir con el apoyo de su comunidad comprándole por una cifra más que alta, la posibilidad de acercarse a los Piel Rojas ya que este se había casado con una de ellos. Y fue gracias a ese labor de ambos como fue posible que se tradujera la Biblia para esa comunidad, la cual en su momento era considerada como salvajes y más adelante dignos de aprender de ellos.

Y aunque no podemos negar que en nuestros días de conquista en América se cometieron muchos atropellos e incluso algunos de ellos con la bandera de la evangelización, lo importante es buscar en esos intercambios culturales que se dieron a todos los niveles, el cómo se logro aprender tanto de un lado como del otro y ojalá con esa enseñanzas poder hacer unas mejores sociedades.

El Texto de Textos nos revela en Apocalipsis 7:16, “Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y el Creador enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras COTIDIANIDADES… ¡nos transformaremos!