Hay quienes suponen que en nuestras sociedades debe reinar el caos y que ello es lo normal cuando lo natural es el sumar nuestras fuerzas, dones y búsquedas en el fin común del bienestar, que es general y no particular. Incluso nuestro mismo cuerpo y en especial todo el sistema muscular nos enseña que cuando se suman estas partículas celulares se logra alzar un mayor peso, lo que a su vez nos debería incentivar a comprender que en nuestra convivencia los conflictos no están hechos para restar, sino simplemente para que logremos acuerdos que sumen nuestras voluntades hacia esa armonía común, la cual no se puede visionar como una utopía sino como una meta que desde nuestros días de infancia nos debemos proponer.

Una perla cotidiana de Chesterton nos repite que, “divertido no es lo contrario de serio, sino lo contrario de aburrido”.

Cuentan que cuando le preguntaron al conciliador al respecto de lo que consideraba era la convivencia armónica este comentó: – es una responsabilidad de cada ser humano con el cual coexistimos y el no atender los valores que consolidan nuestras interrelaciones, es lo que nos ha llevado a atentar continuamente incluso contra nosotros mismos. Así que cada interacción debe generar una especie de simbiosis que reproduzca fraternidad, servicio y sobre todo el deseo de lograr que la vida del otro sea tan valiosa como la nuestra.

Qué valioso que comprendiéramos que uno de los principales objetivos por los que debemos trabajar como sociedad es por una sana convivencia, lo cual implica que sumemos nuestras fortalezas para que todos los seres vivos que hacen parte de nuestros entornos mico y macro tengan las mismas posibilidades de satisfacer sus necesidades en general, gracias a interacciones que propenden por la armonía.

El Texto de Textos nos revela en Santiago 3:16, “porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!