Regularmente se nos invita a alcanzar el autoconocimiento lo que quiere decir todo un proceso reflexivo que implica el interiorizar más todo lo que significa vivir para ir logrando una mayor claridad al respecto de nuestro cuerpo, su funcionamiento, nuestras cualidades y debilidades y sobre todo del funcionamiento de nuestra mente y a través de ella de los propósitos de nuestra existencia. Y aunque hay quienes nos invitan a lograr además un auto entendimiento el cual se denota al tener coherencia entre lo que decimos, pensamos y hacemos, lo cierto es que dicha auto coordinación o control depende más de comprender que hacemos parte integral de una Creación y desde esa lógica debemos asumir cada interacción a través de una búsqueda de unas sanas y fraternales interrelaciones.

Una perla cotidiana nos comenta que, “elegir a quién tener cerca es importante pero elegir a quien tener lejos es vital”.

Cuentan que en medio de una conferencia se le cuestionó a los asistentes al respecto de las diferencias entre auto entendimiento, auto descubrimiento y auto encubrimiento, todo para llevarles a que comprendieran que uno de los grandes secretos de una vida en armonía, tiene que ver con darnos cuenta que nosotros y únicamente nosotros, somos los responsables de todo lo que nos acontece y a la vez, quienes debemos tomar el control de nuestros pensamientos y así abrirnos al conocimiento de las cosas, mientras nos reconocemos en ellas para ser mejores seres humanos. 

No se trata de confundirnos con términos y sus diferentes significados sino de comprender que con nuestro idioma consolidamos nuestras realidades y por ende debemos aprovechar cada uno de esos conocimientos para darles y mejor y mayor sentido a nuestras coexistencias, logrando con esos conocimientos no tanto ser los mejores como sí el convertirnos en mejores seres humanos.

El Texto de Textos nos revela en Juan 12:26, “ si alguno me sirve, sígame; y dónde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!