Algunas personas se convierten en seres altamente agresivos cuando no se les da la razón, lo cual no solo es ridículo sino de obtusos. En el fondo debemos entender que ello se debe en parte a nuestras creencias, las mismas que históricamente nos han llevado a que desde el colegio nos impongan unos conceptos porque sí y no a que nos los expongan buscando nuestra auto reflexión e incluso contra argumentación. El mundo esta plagado afortunadamente de personas que tienen todo tipo de opiniones políticas y filosóficas, lo que solo nos debe invitar a escucharles e incluso a tomar de ellos algunos elementos que probablemente nos están haciendo falta a nosotros para mejorar nuestras opiniones y en caso que no logremos acuerdos a respetar esas visiones.

Una perla cotidiana de Charles Chaplin nos dice: “Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme pero, cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada y esto es saber vivir”.

Cuentan que en una cotidianidad la hermana le dijo a su obstinado hermano: – ¿te has preguntado el por qué siempre quieres tener razón? Y ante el silencio de este continuo la hermana expresándole, que lo que debería buscar es ser feliz sabiendo que todos aprendemos a diario. Incluso finalizó la sapiente mujer recomendándole cambiar ya que, “aunque parece normal que la mayoría de personas quieran perpetuar esa visión que parece una necesidad enfermiza de tener razón, ello hace parte de los múltiples errores que históricamente hemos querido mantener pese a que sospechamos hacen parte de nuestras ignorancias”.

Y es que si nos olvidamos de esa postura que nos quiere llevar a imponer nuestra opinión probablemente toda esa ansiedad que intenta explicar lo inexplicable, desaparece. Tengamos además en cuenta que no se trata de buscar cambiar a los demás con nuestras opiniones sino de exponer criterios que en otrora como otras personas queríamos imponer. La búsqueda entonces más que de tener la razón debe ser la de aprender gracias a nuestras diferencias las cuales nos complementan.

El Texto de Texto nos revela en Proverbios 9:11, “pues por mí se multiplicarán tus días, y años de vida te serán añadidos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!