Se dice que lo real no es tan real ya que regularmente lo que denominamos así no es más que el fruto de nuestra sesgada interpretación de lo que perceptivamente estamos suponiendo acontece a nuestro alrededor. Desde dicha lógica lo real esta más determinado por las interpretaciones que damos de ese mundo exterior, reprogramadas milenariamente por nuestros ancestros a través de un lenguaje y viciadas adicionalmente por unas expectativas que nos llevan a calificar como bueno todo aquello que hemos representado como tal y como malo a lo que no concuerda con ese recuadro en el que aspiramos se mueven nuestras visiones de vida, lo que quiere decir que más allá de esperar que cambie la realidad exterior debemos lograr transformar esas visiones interiores que nos deprimen y molestan.

Una perla anónima nos comenta: “cerré mi boca y hable de mil maneras silenciosas”.

Cuentan que cuando el esposo regresó a casa, su mujer que lo esperaba con ansias para saber cómo le había ido en la junta directiva en la cual seguramente expresaría sus molestias para con otros miembros de la misma, lo cual ellos supondrían sería la salida de este de aquella compañía, se encontró que este llegó hasta contento y por eso le dijo: – me siento feliz porque no espero nada de nadie, ya que esperar duele. Y ante la incertidumbre que seguía gobernando la mirada de su esposa concluyó: – no hay problemas eternos, ya que todos tienen solución y eso fue lo que hice.

Hay ocasiones en que nos decepcionamos no tanto por lo que acontece, ya que ello hasta lo esperábamos, sino porque aquello que sucede no coincide con nuestras expectativas lo cual es lo que generalmente nos deprime, ello quiere decir que debemos aceptar la realidad como es y hasta degustarla, asumiendo adicionalmente el reto de transformar solo aquello que si esta en nuestras manos cambiar.

El Texto de Texto nos revela en Gálatas 6:10, “así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!