El Texto de Textos nos revela en Isaías 9:2, “ El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”.

La cábala nos relaciona al Creador con la luz mientras la ciencia a esta con la energía, conceptos que entrelazados sabiéndonos seres de inter relaciones que coexistimos de forma interdependiente en este universo, nos incentivan a interconectar todos esos fragmentos de luz con nosotros mismos y luego con los demás. Y es que nuestro cuerpo como sistema y masa critica nos incita a ver en cada célula una función que se suma con todas las demás interconectándose entre sí para darnos vida.

Perspectiva que nos lleva a tener nuevas reflexiones para vernos, sentirnos y aceptarnos como un todo. Y aunque nuestro ego nos lleva a pensarnos independientes incluso superiores a esos otros y con ello a reproducir choques producto de competir en vez de compartir, es hora de alejarnos de esas oscuridades criticas y como seres de luz considerarnos más allá de esos dilemas endémicos que cual llamados de atención nos invitan es a integrarnos, a acércanos, a armonizarnos.

Por ello Jesucristo nos pidió ver la luz divina como amor, ese que como vinculo perfecto nos habla en su fluir de integrarnos con nosotros mismos, los demás y la misma Creación. Luz, energía y amor, que por lo tanto nos denotan esa necesidad espiritual de iluminar todas esas oscuridades, vacíos e incertidumbres que dominan nuestros días y hasta nos generan que caminemos en rumbos equivocados y caóticos tan solo por estar alejados del Creador.

No es gratuito que algunas culturas que celebran por ejemplo el Diwali con fuegos artificiales nos digan a su manera que al observar luces así sea pirotécnicas que brillan en la oscuridad tras un auténtico festival de color y luminosidad, nos permitamos buscar en ese interior el cómo limpiar nuestras existencias para alumbrar nuestros seres y hasta lavamos de tantas impurezas logrando bendecir nuestras existencias y las de los demás con esas energías divinas que promulgan el amor entre próximos.

La luz se puede trasformar en diversos tipos de energía de allí que hasta nuestras palabras iluminen nuestras existencias, culturas así como las diversas creencias, lo que de alguna manera nos permite deducir que en el fondo que al llenar de esa luz todas nuestras acciones podremos no solo apreciar mejor nuestra esencia y desde esa mirada corregir todas esas percepciones que haciendo parte de nuestras confusiones egocéntricas nos están haciendo caminar a oscuras por un camino que no es el correcto ya que no es el del amor.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 5:6, “humillaos, pues, bajo la poderosa mano del Creador, para que él os exalte cuando fuere tiempo;echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.

Oremos para que todo rayo de luz nos invite a amar la Creación en todo su esplendor.