Desafortunadamente tenemos la tendencia a imitar más algunos comportamientos dañinos y poco sanos para nosotros mismos, que se han disfrazado mercantilmente de satisfactorios, que el emular actos de seres que sin estar en ese mundo de placer y diversión, nos invitan a llevar una vida más tranquila y armónica. Y es que aunque supongamos que al seguir los pasos de aquellos que nos venden como exitosos vamos a alcanzar sus galardones, estamos olvidando que detrás de ese mundo de farándula hay personas que seguramente podrán estar más desubicados que nosotros mismos, pero de ello no nos damos cuenta porque visionamos solo sus roles en los papeles que desempeñan en los medios, más no en sus cotidianidades e intimidades.

Una perla cotidiana de un creyente nos reitera que “solo vemos los accesorios exteriores que nos diferencian pero el Creador ve nuestra indiferencias interiores”.

Cuentan que cuando su hija retorno a casa después de varios días pese a que su madre no le había dado permiso e incluso le había advertido que salir con ese tipo de personajes solo le traería desgracia, esta llegó mostrándole a su madre los obsequios que este hombre de no muy buena reputación le había comprado incluso para darle a su madre, a lo que esta molesta y rechazando el regalo le dijo a su hija: – puedes adornarte con las plumas de otros pero recuerda que no podrás volar con ellas.

En ocasiones suponemos que al llenarnos de accesorios adquiridos con dinero nos estamos haciendo mejores cuando realmente esos disfraces solo están alimentando más y más nuestras ilusiones, tanto que nos están alejando de esa búsqueda esencial de ser mejores seres humanos, lo que por lógica se traducirá más adelante en desilusiones.

El Texto de Texto nos revela en Filipenses 4:4, “regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Creador está cerca”. 

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!