El Texto de Textos nos revela en Levítico 20:6, “en cuanto a la persona que vaya a los médium o a los espiritistas, para prostituirse en pos de ellos, también pondré mi rostro contra esa persona y la cortaré de entre su pueblo”.

Hay quienes prefieren tener amuletos, talismanes, buscan la suerte y creen en todo tipo de visiones que guíen sus vidas cuando lo ideal es poner nuestra fe en el Creador. Afortunadamente el día a día con su metamorfosis va reorientando nuestras pasiones, procesos e incluso tabúes para que nos ocupemos menos de lo oculto y de tantos otros distractores y enfoquemos nuestras energías en esa transformación que partiendo de nuestro ser interior nos llevará a vivir experiencias que nos hagan evolucionar como especie y renacer de nuestras cenizas.

Así que si esos temores milenarios se nos presentan con sus alertas usemos estos más bien para crecer y así comprender que cuando conocemos algo e incluso nos reconocemos en ello nos acercamos a la Luz divina. No olvidemos que son percepciones, creencias e ideas que cada quien cultiva y usa de la manera que le parece más que conveniente. A diario debemos más bien enriquecer nuestras sin razones para que en medio de tantas confusiones reconozcamos que todo se resume a la invitación de Jesucristo de: amarnos los unos a los otros, tal y como amamos a nuestro Creador.

Desde dicha perspectiva amuletos que simbolizan el escorpión por ejemplo y que para algunos representa no solo por sus tenazas sino en sí mismo un signo de precaución frente a una posible tentación nos indican también que todo ese magnetismo escondido dentro de ese u otro símbolo esta más en nuestra cabeza que en dicho objeto o animal. Por lo que si preferimos creer en ese tipo de propuestas que le dan a este y otros amuletos energías emocionales especiales llegará el día en que descubramos que mucho mejor es la paz y tranquilidad que nos ofrece Jesucristo.

Habrá quienes seguirán percibiendo en esa figura del escorpión una imagen de alerta frente a una posible crisis, incluso quienes profundizarán aún más en este tipo de visiones y nos hablarán no solo de renacimientos, de resurrección o hasta de reencarnaciones dependiendo de la creencia que cada quien tiene al respecto de la vida. Símbolos y significados que desde una mirada más sencilla quizá nos estén invitando a no decaer frente a las pérdidas, a sentirnos más seguros, a lograr desapegos y a renunciar de todo aquello que nos ata y esclaviza como también a saber darle un buen uso a todos esos conocimientos que a diario se nos dan.

No podemos obviar que hemos sido reprogramados milenariamente y que probablemente por ello algunas creencias tanto del Tibet e incluso del antiguo Egipto siguen un hoy afirmando que la figura del escorpión representa a un ser benéfico que quienes lo llevaban como símbolo deben ser vistos como presagios de buenas noticias. Razón de peso para que en algunos lugares este amuleto se presente como una protección, lo que tal vez deriva que en otras culturas esta imagen refleja la deidad Selket, diosa de los animales venenosos.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 7:22, “¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Oremos para que si algo nos influencia sea para integrarnos más al Creador.