Algunos problemas tienen la capacidad de derrumbarnos incluso de hacernos creer que nada vale la pena y por ende renunciar a todo y a todos, sin embargo si nos permitimos dejar que el tiempo pase y con el las emociones, nos daríamos cuenta que dicha sensación es momentánea y que con la cabeza fría podemos encontrar nuevas salidas, algunas de ellas no tan obvias pero todas nos pueden llevar a buscar nuevos caminos. En cualquier caso vamos entendiendo que nada era tan grave como presumíamos y que la vida continua y que además es ella nuestro más preciado tesoro por lo tanto no debemos sucumbir ante nada sino simplemente hacer una pausa.

Una perla cotidiana nos dice: “el hombre no puede saltar fuera de su sombra”.

Cuentan que cuando el jefe salía de su oficina antes de subirse a su auto se acercaba a una cartelera personal en donde dejaba una serie de pequeños papeles mal pegados que regularmente se caían por lo que un día la aseadora y el celador intrigados por lo que este hacia y los garabatos que contenían esos papeles le preguntaron al jefe, de qué se trataba, a lo que este dijo: – tengo claro que no debo llevar los problemas de la empresa a casa, así que los escribo con rabia en estos papelitos, intentando desahogarme en ellos, luego los cuelgo en la cartelera que llamo del olvido y llegó a mi casa más tranquilo, además al otro día cuando retorno al trabajo y observo que se han caído y están en la basura me lleno de la tranquilidad de saber que con el tiempo todo se resuelve.

Bella forma de actuar para no llevar los conflictos a nuestros hogares y menos con ellos agredir a quienes estamos llamados a agradar. Así como también para comprender que esos dilemas tendrán alguna solución por lo cual no es sino darle tiempo al tiempo y con calma buscar esas nuevas posibilidades.

El Texto de Textos nos revela en Sofonías 1:18, “ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira del Creador, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!