Hacemos partes de comunidades lo que quiere decir que en la mayoría de ocasiones necesitamos del apoyo de otros, lo que no quiere decir siempre. Y es que uno de los grandes retos de nuestros padres y cuidadores debería ser el de dejarnos que aprendamos a encontrar nuestras propias búsquedas y salidas a aquellas situaciones que la vida nos presenta, ya que la sobreprotección puede llevarnos a que perdamos esas posibilidades y no logremos valernos pos nosotros mismos. Qué valioso que es que logremos una sana auto estima y nos demos cuenta que la mayoría de situaciones que se nos presentan están allí para que las superemos y aunque en ocasiones necesitamos la ayuda de otros, eso no quiere decir que esos otros tengan que hacer el esfuerzo que es exclusivamente nuestro.

Una perla cotidiana nos expone: “el secreto no es correr detrás de las mariposas, es cuidar el jardín para que ellas vengan hacia ti”.

Cuentan que en una cotidianidad la madre escuchó como uno de sus hijos se quejaba de no haber recibido ayuda de su hermano pese a que suponía que este no solo tenia los recursos sino que desde su visión este también tenia la obligación de darle, por lo cual la madre le explico: – aspiro que ya no te desilusiones, más si los demás se niegan a ayudarte así pienses que ellos están obligados a hacerlo debes sentir una enorme gratitud por aquellos que te dicen que no, ya que gracias a ellos lo harás con tus propios esfuerzos y seguramente crecerás más.

Es normal que uno espere cierta ayuda de esos seres cercanos como son nuestros familiares y amigos, sin embargo no por ello debemos creer que estos están obligados a darnos la mano cuando lo requerimos, ya que probablemente ellos no solo tienen sus propias búsquedas sino además pueden estarnos dejando para que nosotros encontremos nuestras fortalezas interiores y salgamos avante sin apoyarnos o recostarnos en nadie.

El Texto de Textos nos revela en Amos 4:12, “por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Creador, oh Israel”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!