La glándula pineal es una pequeña glándula endocrina ubicada en nuestro cerebro y entre alguna de sus principales funciones esta la de producir melatonina, la cual es una hormona derivada de la serotonina que afecta a la modulación de los patrones del sueño, tanto a los ritmos circadianos como estacionales, esto quiere decir que incluso en ella se forjan algunos de nuestros pensamientos por lo que no es gratuito que filósofos como Descartes la consideraran como el “asiento” del alma por ser el núcleo donde se cree se gestan buena parte de nuestros pensamientos. Sin embargo valdría la pena que nos informáramos más al respecto de esta y de otras tantas partes de nuestro ser que en ocasiones no solo desconocemos hasta de su existencia sino que desaprovechamos sus tanto que las afectamos con nuestros malos hábitos.

Una perla cotidiana nos informa que, “si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia”.

Cuentan que algunas personas que promueven la salud integral aseguran que se hace necesario el volver a reactivar las importantes funciones de la glándula pineal la cual fortalece el sistema inmunológico, regula los ciclos de sueño y vigilia, logrando por ende que ese espacio sea reparador y con ello se de una regeneración celular. Es la glándula pineal la que coloca un alto al deterioro celular y por ende puede prevenir el envejecimiento prematuro. Incluso hay quienes además piensan que allí se da la expansión de nuestra consciencia y percepción y por lo tanto el incremento para nuestra creatividad, logrando adicionalmente el mejorar nuestra concentración y con ello la toma de decisiones y la mejoría de nuestra memoria.

Y es que hay ciertas partes de nuestro cuerpo que obviamos pero que ayudan a la recuperación de nuestra vitalidad, como es el caso de la glándula pineal que aporta mucho para minimizar el estrés que a diario nos sofoca promoviendo adicionalmente esos estados de felicidad, paz y armonía que nos sintonizan como personas.

El Texto de Textos nos revela en Marcos 8:12, “y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal a esta generación”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras …

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!