Y aunque nos cueste aceptarlo regularmente si lo somos y no es solo un tema de costumbres o de una historia agreste en contra de las mujeres, sino también el producto de no querer darle a ellas el rol protagónico que tienen en la formación de las nuevas generaciones quitando ese acompañamiento y guía que al perderse hace que incluso estos niños y niñas no quieran saberse progenitores de nuevas generaciones entre otras muchas cosas que van degenerando las comunidades. Visión machista que nos ha llevado a pensar que el oficio de ama de casa debe desaparecer cuando este es el más importante de los roles que se encuentran en toda sociedad ya que gracias a esas damas con las que aun contamos es que hay familias y por ende comunidades que permiten sigamos conviviendo.

Una perla cotidiana nos comenta: “ser padres es la única profesión en la que primero se otorga el titulo y luego se cursa la carrera.

Cuentan que cuando el docente llegó a enseñarle de anticonceptivos a los adolescentes de su colegio, una madre de familia que observó como le daba especialmente pastas a las niñas le dijo: – sabia usted mi querido profesor que un hombre puede preñar a trescientas sesenta y cinco mujeres en un año, mientras que una mujer solo puede quedar en cinta una vez al año, lo que demuestra que el enfoque de dar anticonceptivos a la mujer esta mal dirigido, siendo necesario incluso esterilizar a algunos de estos irresponsables chicos.

Y es que en una sociedad tan machista como la nuestra parece más que normal el educar a la mujer para este y otro tipo de cuidados cuando se debería insistir en responsabilizar al hombre al respecto de su sexualidad y a la vez hacerlo comprender que con la llegada de un hijo él es el primero que debe asumir el rol de padre, proveedor, cuidador y guía.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 11:11, “pero en el Creador, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón;  porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede del Creador”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!