El Texto de Textos nos revela en Ester 4:16, “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. 17 Entonces Mardoqueo fue, e hizo conforme a todo lo que le mandó Ester”.

 

Se cree que para entender necesitamos desplegar o movernos hacia algo que capturando nuestra atención nos arroje información de dicho objeto. Luz que enciende en nuestras mentes conceptos con los cuales orientamos nuestras existencias, por lo que podemos deducir que cuando interactuamos o intercambiamos información con nuestro exterior estamos tomando de la luz que nos refleja ese objeto pero a la vez iluminando nuestros seres gracias a dicho reflejo.

 

Comprender algo por lo tanto no solo explica las palabras, metáforas, ideas, analogías, simbologías o reflexiones que tengamos al respecto sino la forma como lo percibido ilumina con sus destellos nuestras mentes y las perspectivas que gracias a esos conceptos le darán un sentido y no otro a nuestras realidades. Así que cada interacción que tenemos nos debe arrojar una serie de signos o símbolos que no solo iluminen nuestras mentes de forma cuantitativa o cualitativa sino significativamente motivando todo nuestro ser.

Tengamos en cuenta que nuestro propio pensamiento esta formado por ideas abstractas que cada quien concreta y le da con ellas un sentido y razón de peso a su existencia por lo que se dice que dos cabezas siempre pensaran diferente al respecto de un mismo argumento. Sin embargo no podemos negar que hay una sola verdad, nuestro Creador, así le identifiquemos de diferentes formas e interpretemos su manifestaciones y revelaciones desde esas diversas posibilidades personales.

Se habla entonces de diez Sefirot como emanaciones o manifestaciones que le dan a este número una cierta importancia. Cifra que quizá podría explicar el por qué tenemos diez dedos siendo estos la extensión natural de los primitivos dígitos del hombre. Por lo que hilando más delgado podríamos entender que el decimo mes de calendario Judío Tebet y su símbolo el cabrito, puede significar también para nosotros una época especial en que debemos cual ovejas atender la voz de nuestro pastor.

Así que atendiendo o no estos números o estemos o no de acuerdo con la visión Judía de ver en el día ocho del mes Tebet algo negativo pues se tradujo la Torá al griego, lo que para ello era un imposible pues no existían palabras semejantes entre estos dos idiomas para entender dichos versículos literalmente, el llamado es aun sin comprender el significado exacto de las manifestaciones del Creador, incluso sin ayunar como los justos en la búsqueda que estas se nos revelen, a que abramos nuestro entendimiento a la Luz del Espíritu Santo con la certeza que el guiará nuestros seres.

El Texto de Textos nos revela en Lucas 4:12, “respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo”.

Oremos para que nuestros ayunos sean guiados para que resistamos cada tentación que nos sobrevenga.