El Texto de Textos nos revela en Sofonías 3:9, “En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre del Creador, para que le sirvan de común consentimiento”.

 

Continuando nuestras reflexiones al respecto de las letras del alfabeto Hebreo original la sexta y ultima de acuerdo a la creación del universo es Vav, la cual representa para algunos estudiosos los cuatro puntos cardinales, así como el zenit y el nadir, debido a que forma parte del mismísimo nombre del Creador: IHVH. Y por ello para estas personas simboliza armonía y la distinción y unión entre el Creador y lo creado, el macrocosmos y la radiación.

Por otro lado y tras la iluminación que otorga esta visión hay quienes creen que a través suyo se deben restaurar nuestras relaciones impidiendo rupturas con el fin de establecer una cierta armonía entre las cosas, la misma que no quiere decir falta de movimiento.

Vav, ו, es para otras personas una invitación al amor, mientras que también hay quienes perciben en ella los innumerables peligros y tentaciones que desvían la atención de nuestro ser como peregrinos en este mundo al distraemos tras placeres y curiosidades. Desde la lógica del español su sonido equivale a la letra V más su forma implica una especie de gancho o lazo que liga a dos cosas o personas, lo que lleva a que también se le considere dentro de algo que se hace y se deshace para volverse a hacer, asociando esta idea a pruebas, dudas, incertidumbres o elecciones.

Hay quienes la traducen en los dos polos de la dualidad que crean la atracción entre ellas para conformar la unidad esencial, lo que se traduce en ver al amor como vinculo más allá de lo sexual. Por ello le asignan elementos románticos, platónicos, amistosos y familiares. Su simbología invita quizá a una elección, una decisión lo que conduce a un estado de dudas frente a lo que se pierde o se gana haciendo tal o cual escogencia. Más si la anteponemos a nuestros criterios materiales ella representa sentimientos que nos alertan frente a los acontecimientos imprevistos que incitan y a menudo obligan a cambiar.

 

Otras lecturas deducen de Vav el arte de armonizar las cosas entre sí, ya que permite crear, fabricar y construir. Quienes creen que su símbolo incita a vincular tanto las cosas como las personas entre sí, ligándolas y unificándolas para darle una nueva forma también expresan que ven en la letra Vav, la creación, la atracción, el magnetismo, la fertilización, el sentimiento, la afección y el deseo que atrae dos seres entre sí una especie de nexo de unión, un incentivo, una sugerencia y una tentación.

Son diversas lecturas de un signo que habla de armonía gracias a una especie de vibración interior de la que resulta una transformación y también la perseverancia. Vav es de alguna forma lo que permite que dos sustancias reaccionen y se transformen produciendo una nueva sustancia por lo que más allá de la perspectiva química, material o ilusoria en la que queramos leer este signo veamos en ella un catalizador que produce una reacción de diferentes factores y que literalmente como un gancho nos enfoca hacia la comunicación como un lazo primordial que une el Espíritu y la materia, el cielo y la tierra.

El Texto de Textos nos revela en Juan 15:7, “si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.

Oremos para que nuestras expresiones provoquen amor y armonía.