Es la esperanza uno de los valores que más se promueven en algunos escenarios de vida quizá por que sin ella algunas cosas del día a día perderían su valor. No es gratuito que vivamos un presente intentando planificar el futuro, mañana que gracias a esos sueños y las motivaciones que nos otorgan nos llenan de fortalezas para superar la mayoría de estas pruebas que sin esos anhelos no podríamos enfrentar. Y aunque en esos momentos podríamos incluso perder esa esperanza ella misma sin entender muy bien el cómo renace, florece y nos contagia nos da dichas fuerzas al punto que tras los nuevos días retomamos el camino incluso con más ahínco que antes cuando suponíamos que ya no valía la pena luchar.

Una perla cotidiana nos dicta: “el que aprende y aprende y no practica lo que sabe es como el que ara y ara y nunca siembra”.

Cuentan que cuando le preguntaron a la abuela el por qué cada noche al despedirse parecía como si estuviera despidiendo definitivamente suponiendo que algo le sucedería y no despertaría, esta dijo: – por el contrario regularmente tengo la esperanza de un nuevo día por ello cada noche cuando nos vamos a dormir eso sí sin la seguridad que estaremos vivos a la mañana siguiente si me aseguro de colocar la alarma del despertador para levantarme lo que quiere decir que todos al igual que yo viven de esa misma esperanza.

Y es que aunque a veces suponemos que la vida continuará y en pocas ocasiones nos imaginamos que todo puede terminar en el siguiente momento, si es claro que mantenemos la esperanza no solo de unos nuevos instantes sino en el fondo de una vida eterna que nos dará nuevas posibilidades así sea en otras formas y dimensiones de continuar degustando de ella.

El Texto de Textos nos revela en Génesis 2:16, “y mandó el Creador nuestro Padre Celestial al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…

COTIDIANIDADES…

¡nos transformaremos!