Se nos invita a diario a cambiar, a mejorar, a crecer lo que se traduce en tener claros propósitos al respecto de cómo podemos lograr una vida más armónica y coherente.

 

Una perla cotidiana nos dice que, “si el plan no funciona, cambia de plan, pero no de meta”.

 

Cuentan que en una cotidianidad el docente le dijo a sus educandos: – las sociedades progresan más esforzándonos por lo que aún queda por hacer que intentando mejorar lo que ya esta hecho.

 

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 5:8, “Practiquen el dominio propio y manténganse alerta”.

 

Valoremos más nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!