El concepto de próximo o prójimo nos invita a comprender que somos iguales, que tenemos las mismas búsquedas, lo que implica propender por la armonía, esa que se traduce en bienestar general.

Una perla cotidiana nos recuerda que “a todos nos iguala la ceniza, ya que aunque vivamos como desiguales todos moriremos iguales”.

Cuentan que cuando la profesora observó a uno de sus alumnos copiándole a otro el examen le llevó a un lado y le dijo: – no es nada coherente tratar de copiar del examen de otros pues con esa actitud solo estamos reprobándonos a nosotros mismos.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 3:4, “Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto”.

Valoremos más nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!