Nos confundimos tanto que intentamos apegarnos de objetos acumulando estos al igual que lo hacemos con información o hechos que suponemos experiencias positivas cuando la vida nos invita es a soltarnos, a integrarnos y a fluir.

Una perla cotidiana nos expresa que “sabio es aquel que logra su transformación interior”.

Cuentan que cuando el niño no quería soltar el objeto punzante con que jugaba, su madre entendió que debía mostrarle algo más atractivo y sonoro para que éste dejara aquella cosa peligrosa y accediera voluntariamente a lo que ella deseaba darle.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 10:34, “tenéis en los vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos”

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!