El Texto de Textos nos revela en Proverbios 30:15, “toda palabra del Creador es digna de crédito; el Creador protege a los que en él buscan refugio”.

Vivimos plagados de costumbres que vale la pena revisar como esas que nos invitan a estrenar en ciertas festividades promoviendo más que el deseo renovador la insatisfacción que hace que nuestras celebraciones deban vestirse de especiales y para ello debamos vestirnos elegantemente y hasta se quemen fuegos artificiales, gracias a creencias que como el chisporreteo ayuda para quienes así creen a alejar los malos espíritus, promoviendo con ello que en las calles se dance y se enciendan faroles mientras algunas personas van a sus templos en señal de gratitud.

Las modas nos llevan a buscar siempre cosas nuevas y que nuestra creatividad promueva inventos sin darnos cuenta que aunque cada día es una nueva oportunidad, ya todo ha sido creado por nuestro padre Celestial quien nos permite recrearnos en toda su obra en la visión que vayamos redescubriéndonos a medida que Él con sus manifestaciones nos lo permite. Sin embargo no solo no valoramos ello sino que despreciamos cada instante que se nos regala en este mundo para evitar valorar la vida al colocarle precio a todo, cuando ella solo requiere ponerle nuestro aprecio.

De allí que medio de todos esos ritos y mitos podemos aprender que el llamado esta oculto en lo que algunos llaman misterios. Visión que nos puede aportar para asumir el reto de motivarnos con todo y con todos para recibir lo mejor de la vida, entendiendo que no solo aquello que coincide con nuestras expectativas es lo bueno y necesario, sino que todo sirve para nuestro crecimiento en el propósito de integrarnos más y más con el Creador.

Las diferentes culturas entre ellas la oriental celebra la fiesta de la primavera o el año nuevo chino como un acontecimiento familiar remontándose para ello a la dinastía Shang, mil seiscientos años antes de Cristo, haciéndole ofrendas a sus divinidades del cielo y la tierra e incluso a sus antepasados, por las buenas cosechas que esperan se reiteren en ese año. Celebración que incluye cena en la víspera, un cocido de laba y otros deliciosos manjares hechos con arroz glutinoso, mientras en familia ofrecen sacrificios al dios de la cocina.

Similitudes que expresan que aunque nos confundimos en compras y visiones mercantiles que nos saturan al inducirnos a buscar cosas nuevas y hasta limpiar nuestras casas, personas y vidas, tanto por fuera como por dentro y hasta decorar todo con detalles lo cual nos incita a la alegría y propender para que esos buenos augurios nos aporten para encontrarnos con la Luz del Creador y todo lo que ella significa para renovar nuestros días.

El Texto de Textos nos revela en II de Juan 1:10, “Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: !!Bienvenido! 11 Porque el que le dice: !!Bienvenido! participa en sus malas obras”.

Oremos para que entendamos la vida como una diaria oportunidad de crecimiento integral.