Hay quienes prefieren apartar cuando estamos llamados como especie es a aportarnos.

Una perla cotidiana nos dicta que, “se es feliz cuando reconocemos que hay mucho por hacer en esa diaria labor de consolar a los demás”.

Cuentan que quien se deja impresionar por dinero, apariencias o posesiones obvia que ello es solo el mundo de las cenizas vivas, ya que si algo nos debe impactar es aquello que le de valor y trascendencia a nuestras coexistencias.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 4:32, “Sed benignos unos con otros y misericordiosos”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!