Agradecer es agradar nuestros seres, al valorar todo lo que significa vivir y por ende el don tan maravilloso que se nos otorgo gratuitamente.

Una perla cotidiana nos dice que, “todos los días aprendemos algo y olvidamos otras cosas, pero ojala no olvidemos nunca el valor de agradecer”.

Cuentan que la mejor maestra en la vida es la experiencia y aunque ella a veces nos cobra caro, siempre con el tiempo nos damos cuenta que ella nos estaba explicando muy bien la lección.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 3:16, “instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!