La tranquilidad implica que nos demos cuenta que de nosotros depende el lograr este estado o mantenernos lejos de su fluir.

Una perla cotidiana nos expresa que, “las cualidades sublimes infunden respeto, pero las bellas amor”.

Cuentan que cuando el médico le dijo a su paciente que sufría de insomnio le dijo: – ello es una cita grupal de tu mente con todos los dilemas y problemas que no saben de horarios, ni días.

El Texto de Textos nos revela en Filipenses 4.6, “no se preocupen por nada, más bien pídanle al Creador lo que necesiten y agradézcanle siempre”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!