El respeto no es otra cosa que darle y tratar a los demás como queremos ser tratados y atendidos”.

Una perla cotidiana nos dice que “la naturaleza no hace nada en vano”.

Cuentan que cuando le preguntaron a la abuela, el por qué no trataba de convencer a su nieto de que estaba equivocado ella dijo, que ello le parecía una falta de respeto pues era una especie de colonización del otro.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 3:5, “confía en el Creador con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!