Se cree que la diferencia entre informarse y comunicar radica en entender la necesidad de vivir en común, como comunidad.

Una perla cotidiana nos dice que, “pobre es quien recibe y no da”.

Cuentan que cuando le preguntaron al reconocido periodista el por qué se había salido del medio para el que laboraba este comento: – la información se convirtió en un negocio mientras que la verdad dejó de tener importancia para prevalecer la especulación y la manipulación.

El Texto de Textos nos revela en Jeremías 29:11, “yo se los planes que tengo para ustedes planes para su bienestar y no para su mal”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!