Quizá la paz es y ha sido una de las grandes búsquedas humanas, lo que nos lleva a comprender que su ideal siempre será vivenciar ese estadio en nuestro ser interior.

Una perla cotidiana nos dice que, “es imposible que el reloj del tiempo exista sin un relojero”.

Cuentan que con el paso de los años vamos aprendiendo que ya no necesitamos de dramas ni de conflictos irracionales y que solo requerimos estar en paz y rodearnos de personas que promuevan este estado.

El Texto de Textos nos revela en Filipenses 4:7, “así experimentaran la paz del Creador que supera todo lo que podamos entender.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!