Desafortunadamente nos pasamos la vida buscando respuestas a nuestras inquietudes y quizá por ello poco disfrutamos de las certezas que a diario se nos otorgan.

Una perla cotidiana nos habla que “lo que se hace por los otros no se puede llamar sacrificio sino amor”.

Cuentan que cuando le pidieron un consejo al abuelo este recomendó: – nos pasamos la vida esperando que algo pase y no nos damos cuenta que lo que se pasa es la vida.

El Texto de Textos nos revela en Éxodo 15:2 “el Creador es mi fortaleza y mi cantico, ¡el Señor es mi salvación!”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!