El Texto de Textos nos revela en II de Reyes 19:29, “Y esto te daré por señal, oh Ezequías: Este año comeréis lo que nacerá de suyo, y el segundo año lo que nacerá de suyo; y el tercer año sembraréis, y segaréis, y plantaréis viñas, y comeréis el fruto de ellas. 30 Y lo que hubiere escapado, lo que hubiere quedado de la casa de Judá, volverá a echar raíces abajo, y llevará fruto arriba. 31 Porque saldrá de Jerusalén remanente, y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto”.

El tiempo pasa y gracias a esos movimientos se presentan distintas interacciones que lógicamente nos generan cambios por lo cual mientras en unas latitudes se esta en un mes que representa unas características climáticas, en otras se puede estar en otros tiempos, lo que incluye más cambios en la atmosfera contrarios a la otra latitud, transformaciones en las costumbres. El pueblo Judío celebra por ejemplo en el mes de Adar el último de los meses si se tiene en cuenta el antiguo calendario que iniciaba con Nisan o el sexto desde la visión actual, fechas que implican una época muy especial.

Temporalidad que tiene como símbolo los peces, bajo la percepción que en este mes ellos se aparean y se multiplican. Quizá por esa razón algunos relacionan este mes con bendiciones y buena ventura. Tanto que se cree que los peces por estar cubiertos por agua no recae sobre ellos males, muestra de ello es que tras el diluvio estos no fueron castigados y no murieron. Bella analogía que nos denota que gracias al agua aseguramos nuestra supervivencia. Agua de vida que necesitamos con sus preceptos para retroalimentarnos.

Adar además puede enseñarnos desde esa perspectiva a transformar nuestras tristezas en alegrías, y hay quienes soportan esta visión en que en este mes nació y falleció Moshe Rabenu, Moisés, a los 120 años exactos de edad. Razón de peso para que le dediquen a esa fecha especial rezos, plegarias y hasta ayunos, en señal que también nosotros valoramos el fallecimiento de los justos como una expiación para los demás.

Celebraciones Judías que el Shabat Zajor, antes del Purim, les recuerdan también que estas épocas fueron elegidas por Amán para exterminar a todos los Yehudím de su reinado, cambiando así todo para su salvación. Por lo que quienes respetan estos ritos en este mes hacen el ayuno de Esther, como complemento de festividad que como el Shimón Ben Shataj y Joni Hameaguel, agradecen por los milagros de las lluvias.

Lo importante entonces es que valorando o respetando estas u otras creencias y costumbres busquemos a través de ellas el acercarnos más al Creador agradeciéndole siempre por todo lo que hace por nosotros, asumiendo con este tipo de demostraciones la posibilidad de alterar nuestros hábitos especialmente esos que no pueden ser considerados contrarios a las enseñanzas de Jesucristo, quien no abolió este tipo de visiones, sino que simplemente le dio mas énfasis en el amor y todo lo que ello significa.

 

El Texto de Textos nos revela en Mateo 16:4, “una generación perversa y adúltera busca señal, y no se le dará señal, sino la señal de Jonás. Y dejándolos, se fue”.

Oremos para que le demos un orden a nuestros días de tal forma que cada acción sea para alabar, recordar y amar a nuestro Creador.