Esta claro que en parte somos lo que pensamos, lo que quiere decir que vivimos conforme a aquello en lo que enfatizamos nuestros pensamientos.

Una perla cotidiana nos comenta que, “en lo que piensas te conviertes, lo que sientes lo atraes y lo que imaginas los creas”.

Cuentan que se reitera que nuestros pensamientos son la forma de energía más potente que existe, que estos viajan mas rápido que la velocidad de la luz y que nosotros elegimos la dirección de estos así como su frecuencia vibratoria, por lo que con ellos creamos nuestra ilusoria realidad.

El Texto de Textos nos revela en Números 6:24, “el Creador te bendiga y te guarde”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!