Hay personas que en vez de aprender de las adversidades e incluso mirarlas como pruebas superadas, enfatizan en quedarse sufriendo con ellas aun sabiendo que ya pasaron.

Una perla cotidiana nos reitera que, “toda la magia vivida en nuestra niñez se la debemos a unos padres que con su amor se dedicaron a construir esta”.

Cuentan que el buen lector le expresaba a quienes le querían escuchar: – no cierres el libro cuando las cosas malas pasen en tu vida, simplemente cambia de página y escribe un nuevo capítulo.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 5:7, “vivimos por fe, no por vista”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!