Probablemente lo malo solo nos denota la falta de bondad para reconocer la importancia de buscar la armonía en la que debemos cohabitar.

Una perla cotidiana nos pide que “cuidemos lo que amamos porque los recuerdos no se pueden abrazar luego”.

Cuentan que el creyente expresó: – hay quienes predican más del mal que del bien y es tal su obstinación que oscurecen todo hasta sus vidas llenándose de acciones incoherentes y herejías sin sentido. 

El Texto de Textos nos revela en Juan 10:10, “yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!