El Texto de Textos nos revela en Ezequiel 33:22, “y la mano del Creador había sido sobre mí la tarde antes de llegar el fugitivo, y había abierto mi boca, hasta que vino a mí por la mañana; y abrió mi boca, y ya no más estuve callado”.

Es bien sabido que nuestras diferencias son más de fondo que de forma, lo que nos desdice de nuestra identidad, esa que sin embargo parece incitarnos más a agredirnos cuando en el fondo de nuestro corazón debemos es agradarnos, sin embargo dichos egoísmos milenarios y búsquedas irracionales están llamándonos la atención para que podamos alcanzar esa armonía y bienestar general universal al que estamos llamados y de allí que debemos atender estos llamados de la vida.

Incluso creencias que aparentan no tener nada que ver con los mandatos y preceptos Bíblicos celebran por ejemplo el festival de primavera o Holi, en donde se construye un puente entre las diferentes clases sociales celebrando juntos hombres y mujeres, ricos y pobres, adultos y jóvenes dicha fiesta, en la búsqueda de una verdadera unión, representada en imágenes llenas de color y alegría que a través de polvos de colores llamados Gulal complementan esas tradiciones hinduistas.

Gracias a estas y a otras visiones nos debe quedar claro que hasta nuestras ideas opuestas no nos separan sino que nos complementan, así que quien prefiere dividir en vez de sumar o multiplicar se olvida que la misma Creación a través de la naturaleza nos denota la importancia de valorar la diversidad, lo que no quiere decir estar siempre de acuerdo pero si que podemos dialogar más al respecto, aportándonos con nuestros nuevos conceptos sin que estos nos aparten.

Hay cientos de visiones y creencias es cierto y algunas de ellas incluso con sus ritos nos incentivan para ahuyentar el mal y dar paso al bien, alejándonos de todo lo que nos hace daño, lo que no quiere decir agredir sino formar a través de nuestro ejemplo a esos otros que necesitan un cambio. Desde esa mirada ese tipo de festividades como el Holi en su día previo hacen que algunas personas quemen en una hoguera una figura de Joliká, que representa el mal para que ya no sigamos siendo cogobernados por este.

Lo importante es entonces motivarnos a diario para que nos acojamos fraternalmente para coexistir en armonía siendo mas que tolerantes, promoviendo con ello esos principios y valores que sacados de los preceptos Bíblicos desafortunadamente no atendemos como es debido, dejándonos guiar por una serie de sentimientos adversos que desafortunadamente parecen ir en contra de la visión universal de nuestro Creador.

El Texto de Textos nos revela en Juan 13:17, “si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis”.

Oremos para que antes de cultivar diferencias sembremos armonía.