Quizá deberíamos comprender que ser positivo no tiene nada que ver con pensar solo en que nos ocurrirán cosas buenas sino más bien en encontrarle a lo que otros descalifican esa enseñanza que es necesaria para nuestro crecimiento.

Una perla cotidiana nos enseña que “el primer contacto que siente nuestra piel es energía pura”.

Cuentan que hay quienes tienen la adicción de hablar de sus dilemas, cuando deberíamos preferir hacerlo de las muchas alegrías y bendiciones que nos da el día a día. 

El Texto de Textos nos revela en Eclesiastés 3:1, “todo tiene su momento oportuno”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!