La vida se encarga de generarnos llamados de atención: alertas, que si atendemos a tiempo nos permitirán los cambios que requerimos para vivir armónicamente.

Una perla cotidiana nos dice que “la envidia, la falsedad y la arrogancia son tres hermanas de la ignorancia”.

Cuentan que cuando le preguntaron al terapeuta la función del dolor este comento: “cada impulso nervioso doloroso nos esta emitiendo una señal profunda del interior de nuestro ser para reparar y enmendar aquello que no esta funcionando bien”.

El Texto de Textos nos revela en Isaías 26:3, “tu guardaras en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!