Es claro que en el mundo del engaño hasta el engañador vive engañado, mas nosotros estamos llamados a no permanecer en ese camino de mentiras.

Una perla cotidiana nos dice que “por más consejos que recibamos hay lecciones que solo aprendemos viviéndolas”.

Cuentan que cuando el padre observo como su hijo le mentía a su esposa al suponer que nadie se daba cuenta de ello, le dijo: – no olvides que toda mascara tiene un agujero y es por ahí por donde la verdad se escapa.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 3:9, “no mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!