Parece que nos colocamos aparte del universo para poder hacernos conciertes que somos parte integral de una creación que nos incita a sumarnos a esos propósitos universales.

Una perla cotidiana nos denota que “las manos que ayudan son más nobles incluso que los labios que rezan”.

Cuentan que nuestro ser egocéntrico material solo entiende que necesita verse separado y por ello divide, por ello es que la espiritualidad nos llama a la unidad y así buscar el cómo sanarnos de esa separación. 

El Texto de Textos nos revela en Jeremías 17:13, “los que se apartan de mi serán escritos en el polvo”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!