Más que hablar de adversidades deberíamos entender las pruebas como oportunidades de crecimiento, así estas no concuerden con nuestras expectativas.

Una perla cotidiana nos comenta que “entre las dificultades se esconde la oportunidad”.

Cuentan que la vida es tan corta y el oficio de vivir tan complejo, que cuando uno empieza a encontrarle gusto a esta, parece ya es tiempo de morirse”.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 5:3, “sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!