Se dice que somos lo que pensamos, lo que implica que debemos nutrir nuestras mentes de las mejores expresiones e ideas para no seguir coexistiendo en el mundo de los conflictos imaginarios.

Una perla cotidiana nos dice que, “más que pedir el cambio de situaciones hay que buscar el cambio de pensamientos”.

Cuentan que cuando le preguntaron al abuelo al respecto de cómo vivir en paz este sugirió: – Para arreglar nuestros problemas lo que debemos hacer es corregir los pensamientos al respecto de dichos dilemas.

El Texto de Textos nos revela en Marcos 7:20, “lo que sale de la persona es lo que lo contamina”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!