En ocasiones nos dejamos guiar por resentimientos que aunque deben ser evacuados de nuestro ser debemos a aprender a hacerlo de forma correcta, en el momento oportuno y en el lugar adecuado.

Una perla cotidiana nos invita a “aprender del otoño que aunque las hojas caen el árbol siempre sigue en pie”.

Cuentan que cuando le preguntaron al terapeuta este recomendó: – Es importante dejar a un lado los sentimientos que no nos sirven para nada y quedarnos solo con aquellos que nos ayudan a vivir armónicamente.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 10:24, “reocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!