Día 5 de la Cuenta del Omer – Pésaj – día 7

El Texto de Textos nos revela en Oseas 6:1, “venid y volvamos al Creador; porque Él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de Él. Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra”.

La Biblia nos denota continuamente que somos eternos pero a la vez que la muerte como transición implica que seremos juzgados por las cosas que hemos hecho en este plano. Con todo y ello algunos creyentes no nos sentimos responsables de nuestra propia desobediencia y lo que es peor, aún sabiendo que enfrentamos la condenación eterna, hablamos de Jesucristo solo como un ser especial, obviando incluso las recompensas que nuestra Fe en Él nos darán y las obras que como creyentes gracias a ello debemos realizar.

El tema es tan complejo de asumir que esa señal de salvación que confirma su juicio y que es la resurrección de Cristo, se sigue viendo como un acto simbólico y no como la puerta que se nos abre hacia la eternidad dejando además a un lado un concepto fundamental como el perdón de nuestro Creador para con nosotros, requiriendo solo un simple acto de creer en Él y lógicamente el arrepentirnos de nuestros pecados, al punto de no volverles a cometer para que esa muerte sea simplemente esa momento de transición.

Es esa fe en Cristo la que realmente nos une al Creador ayudándonos además a recibir el perdón de nuestros pecados. Regalo que nos recuerda que estamos separados del Creador temporalmente y que sin Jesucristo somos incapaces incluso de tener una relación estable con nuestro Padre Celestial, debido a que por nuestra desobediencia solo hemos quebrantado su ley, lo que nos acarreo la muerte, pero Jesucristo pago por nosotros y como salvador nos rescató dándonos una nueva oportunidad de tener una relación eterna con Él.

Justificación que significa que aunque pusimos a prueba su divinidad al tener que humanarse en Jesucristo para morir en la cruz, teniendo que tomar nuestros pecados y los subsiguientes castigos para que pudiéramos ser justificados delante del Padre, dicha resurrección implica que nos rescato de esa muerte eterna, confirmando así que Él como Creador aceptó su propio sacrificio como Cristo para morir por nuestros pecados y darnos acceso a una nueva relación eterna con Él.

Resurrección que nos demuestra adicionalmente que al vencer la muerte, esa que nos corresponde a todos, pago por esos nuestros pecados para que podamos resucitar con Él lo que implicó el evitamos el castigo que viene después del juicio de la muerte. Resurrección que también significa que quienes en Él creemos estamos unidos a Él eternamente y por lo tanto gracias a esa nuestra Fe ya no ve nuestros pecados sino la justicia de Jesucristo, debido a que hemos muerto con Él y viviremos gracias a Él.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 15:55, “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57 Mas gracias sean dadas al Creador, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.

Oremos para que cada día nos sirva de excusa para depositar nuestra fe en Jesús.