Día 6 de la Cuenta del Omer – Pésaj – día 8 (domingo 4 de abril)

El Texto de Textos nos revela en Daniel 12:2, “y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad”.

Hay cientos de conceptos que desafortunadamente nos cuesta entender en su todo, algunos de los cuales hemos querido explicar a través de ritos, que desafortunadamente desconfiguran incluso todo lo que significa la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, lo cual ha hecho además que otras creencias conmemoren aquellos días de una forma, mientras que otras visiones lo hagan asimilándole a momentos de luto y de tristeza.

Como creyentes somos invitados para que al repasar esos momentos en donde Él fue crucificado, luego sepultado y posteriormente descendió al mismo Seol, abismo o infierno, encendamos nuestra esperanza entendiendo que su Luz llegó a esos espacios para llamarnos a vivos y muertos a la vida eterna, por lo cual hay quienes en estas fechas encienden una vela que consagrada a Él sirve de signo de un Cristo resucitado.

Si preferimos quedarnos debatiendo si Él bajo o no al Seol o lugar de los muertos o el lugar de partida de las almas, o fue al Hades como traduce del griego, lo cierto es que nada de ello explica realmente lo que es aquel espacio temporal de transición, siendo lo realmente importante que comprendamos que nuestras almas son guardadas por Él mismo si tenemos Fe, en un lugar a la espera de nuestra resurrección el día del juicio final, siendo este espacio muy diferente al lago de fuego o infierno permanente de los perdidos.

De allí que ese abismo podría tener varios espacios en donde los creyentes tendremos una morada como salvos, mientras los perdidos otra, para luego si ascender hacia el Paraíso o quizá al seno de Abraham. Lo básico es aceptar que Jesucristo murió por nuestros pecados y conoció ese nuestro estado futuro de separación entre alma y cuerpo, logrando al expirar todo con su propio ser, denotarnos que tendremos luego una resurrección que se dará para nosotros, los santos y justos una vez Él arrebate a su pueblo para ahora si iniciar el juicio.

Y su única petición es tener Fe en Él, así nuestras creencias nos confundan en medio de conceptos que parecen incluso oponerse, siendo necesario simplemente que aceptemos que gracias a Él tenemos la esperanza de una resurrección, por lo que la muerte ya no tiene poder sobre nosotros. O sea que si hay que descender al abismo mantengamos nuestra firme convicción que en su debido momento Él nos elevará y llevará a su lado.

El Texto de Textos nos revela en Juan 5:20, “porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. 21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida”.

Oremos para que sea Jesús el que nos rescate de cualquier lugar en donde a futuro nos encontremos.