Se cree que aquello que motiva nuestras vidas se convierte regularmente en nuestro mayor propósito.

Una perla cotidiana afirma que “cuanto nos lo permitimos y enfocamos en lo que creemos merecer atraemos todo lo que se necesita para lograrlo”.

Cuentan que cuando le preguntaron al ciego el por qué prefería ser guiado por un perro antes que por un humano este solamente dijo: – es obvio.

El Texto de Textos nos revela en Jeremías 29:13, “Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!