Día 8 de la Cuenta del Omer

El Texto de Textos nos revela en Isaías 53:2, “subirá cual renuevo delante de Él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en Él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido del Creador y abatido”.

El concepto de resurrección en todo su esplendor nos invita a comprender la verdad de las escrituras y de sus profecías en las cuales los conocedores, no creyeron, especialmente porque estaban interpretando estas de acuerdo a sus propias expectativas. Además una bella lectura al respecto de dicha incredulidad sobre el Mesías nos indica que si ello no hubiera sido así nosotros los gentiles no hubiéramos tenido la oportunidad de la salvación.

Y es que se dice que si el pueblo Judío hubiera creído en Jesucristo como Mesías nosotros hubiéramos perdido la oportunidad como gentiles de ser invitados al banquete celestial y por lo tanto a través de nuestra Fe el disfrutar de todo lo que ello significa. Ellos esperan la primera venida de su Mesías que para los creyentes será la segunda venida de Jesucristo pero en esta ocasión llegará a Juzgar sin la posibilidad que alguien dude que es Él.

Salvación en Cristo que se convierte en motivo de alegría pero a la vez de predica, ya que gracias a que aceptamos esta, nos sentimos en posición de contarles a otras personas lo que ello significa en su todo, invitándoles con nuestro ejemplo de vida a que sigan los pasos de Jesucristo. Sin la resurrección nuestra propia vida no tendría razón de ser como creyentes y la humanidad no vería esperanza alguna. Y es que si se pudiera visitar la tumba de Jesucristo así como sucede con la de otros lideres o profetas espirituales ya muertos, Él no sería el Hijo del Creador y nuestra Fe fuera simplemente banalidad.

Además otro tema importante a tener en cuenta con la resurrección de Cristo es que nos dejó al Espíritu Santo y a través suyo la posibilidad de un apoyo y guía que nos de fuerza, convicción y luz para vivir esa vida que agrada a nuestro Creador y que nos dicta que resucitaremos después de la muerte gracias a Él con cuerpos glorificados. Por lo tanto aun sufriendo dolores y enfermedades, sabemos que en la vida venidera disfrutaremos de cuerpos perfectos que ahora anhelamos desesperadamente.

Son cientos de significados los que podemos extraer del acto de resurrección de Cristo sin embargo e increíblemente, siguen siendo más las dudas de personas que aun creyendo en Él les cuesta entenderlo y aceptarlo como el hijo del Creador y como el Verbo que hecho carne se convirtió en la razón de nuestras existencias y la esperanza para darle sentido a nuestros diarios pasos guiándonos con su Luz hacia la eternidad.

El Texto de Textos nos revela en Juan 11:25, “le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? 27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo del Creador, que has venido al mundo”.

Oremos para que nuestra fe en Jesús nos permita entender todo lo que significa su resurrección.