La mejor forma de comprender algo o a alguien es escucharlo, dejando a un lado nuestros prejuicios y sesgadas visiones.

Una perla cotidiana dice que “la vida es un equilibrio, por ello hay que tener grandeza para entender la humildad y experimentarla”.

Cuentan que el terapeuta repetía: – Lo que el corazón calla, la mente lo encierra, el cuerpo lo padece y el alma quebrada lo grita, lo que el corazón habla, la mente lo evacua, el cuerpo lo sana y el alma despierta.

El Texto de Textos nos revela en I de Juan 2:17, “el mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad del Creador permanece para siempre”.

Valoremos nuestras COTIDIANIDADES… ¡Transformándonos!